Nombrar lo que de verdad te pasa
Decir “estoy enojada”, “tengo ansiedad” o “me siento culpable” puede ser un comienzo. Pero ponerle nombre a una emoción no siempre significa comprender qué está sucediendo.
Vamos a explorar qué puede haber debajo de esa primera reacción y qué observar para empezar a reconocer qué se está activando realmente en ti.
